(via refixed)

hambre-de-rosa:

Mi fantasía sexual

es conectar

mental,

sexual

y emocionalmente con alguien.

(via between-reality-and-fantasy)

Soy…


yopoescribo:

Soy carne y huesos rotos por espinas, la luz que te alumbra, el fuego que te quema, tu vida que me falta, mi vida que no rima.

Me gusta besar cicatrices, cantar frente al mar, mirar los paisajes y los días grises, valgo más por lo que di, que por todo lo que tengo.

He caído tantas veces que estoy enamorado del suelo.

Soy más errores que aciertos, más pecados que virtudes, más tristezas que alegrías y más motivos que prejuicios.

La poesía y tus lunares son mis únicos dos vicios,

Vivo entre promesas incumplidas, palabras más fuertes que los muros, poemas de Neruda, canciones de Sabina e historias de Facundo.

Suelo decir lo que siento y tatuarme en la piel lo que juro.

Soy malo aprendiendo cosas nuevas y más malo olvidando lo vivido. 

Por eso si enseñar es aprender dos veces, enséñame a olvidar en un instante, que el amor a veces es remedio, pero más veces es la muerte. 

Autor: Yo poescribo

(via querida-muerte)

“In another time, maybe our hearts are a little less broken. Maybe then, both of us will stay.”

Ganas infinitas de llenarte el rostro de besos, suspiros que llenan de ti, mañanas frías en donde los pájaros decidieron no cantar por un nosotros.

El desgarrador poema de amor de un “obsesivo compulsivo”.


  • “La primera vez que la vi…
  • Todo en mi cabeza se silenció
  • Todos los ticks, las imágenes constantes desaparecieron.
  • Cuando tienes trastorno obsesivo compulsivo en realidad no tienes momentos callados.
  • Inclusive en la cama estoy pensando:
  • ¿Cerré las puertas? Sí
  • ¿Me lavé las manos? Sí
  • ¿Cerré las puertas? Sí
  • ¿Me lavé las manos? Sí
  • Pero cuando la vi, la única cosa en la que pude pensar fue en la curva de la horquilla de sus labios.
  • O la pestaña en su mejilla–
  • La pestaña en su mejilla–
  • La pestaña en su mejilla.
  • Sabía que debía hablar con ella
  • La invité a salir seis veces en treinta segundos.
  • Ella dijo que sí después de la tercera,
  • pero ninguna de las veces que pregunté se sintió bien así que tenía que seguir haciéndolo.
  • En nuestra primera cita,
  • pasé más tiempo organizando mi comida por colores de lo que pasé comiéndola o hablando con ella.
  • Pero le encantó.
  • Le encantaba que tuviera que besarla para despedirme 16 veces, o 24 si era miércoles.
  • Le encantaba que me tomaba todo el tiempo caminar hacia casa porque había muchas grietas en la banqueta.
  • Cuando nos mudamos juntos ella dijo que se sentía segura,
  • como si nadie nos fuera a robar porque definitivamente había cerrado la puerta 18 veces,
  • Yo siempre veía su boca cuando hablaba–
  • Cuando hablaba–
  • Cuando hablaba–
  • Cuando hablaba–
  • Cuando hablaba;
  • Cuando me dijo que me amaba, su boca se curveaba hacia arriba en los bordes.
  • En la noche ella se acostaba en la cama y me veía apagar todas las luces, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas.
  • Ella cerraba los ojos y se imaginaba que los días y las noches pasaban frente a ella.
  • Algunas mañanas empezaba a besarla para despedirme y ella sólo se iba porque estaba haciéndola llegar tarde al trabajo.
  • Cuando me detenía en las grietas de la banqueta ella seguía caminando.
  • Cuando me decía que me amaba su boca era una línea recta.
  • Me dijo que estaba tomando mucho de su tiempo.
  • La semana pasada empezó a dormir en casa de su madre.
  • Me dijo que nunca debió dejarme apegarme tanto a ella; que todo esto fue un error,
  • pero… ¡¿Cómo podría ser un error que no tenga que lavarme las manos después de tocarla?!
  • El amor no es un error y me está matando que ella pueda salirse de esto y yo no.
  • No puedo–
  • No puedo salir y encontrar a alguien nuevo porque siempre pienso en ella.
  • Usualmente, cuando me obsesiono con algo, veo gérmenes escabulléndose en mi piel.
  • Me veo a mí mismo siendo atropellado por una infinita línea de coches.
  • Y ella fue la primera cosa hermosa en la que alguna vez me he estancado.
  • Quiero despertar todas las mañanas pensando en la manera en la que agarra el volante.
  • Cómo mueve las manijas de la regadera como si estuviera abriendo una caja fuerte.
  • En cómo sopla las velas–
  • cómo sopla las velas–
  • cómo sopla las velas–
  • cómo sopla las velas–
  • cómo sopla…
  • Ahora sólo pienso en quién más está besándola.
  • No puedo respirar porque él sólo la besa una vez­– ¡No le importa si es perfecto!
  • La quiero de regreso tanto que…
  • Dejo la puerta sin cerrar.
  • Dejo las luces prendidas”.
  • Neil Hilborn.
“Hay una locura preciosa en las chicas que aparentan ser serias a simple vista y se les ve sonreír por cualquier tontería.”

Benjamín Griss
(via elchicodelayer)

(via readingsilence)